Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1109
Noticias del Museo Funerario:
Iglesia del convento Santo Domingo (1); Centro: la iglesia en 1838, se aprecian los tacos de madera que señalan los lugares en que impactaron las balas de los cañones, en ocasión de la defensa de la ciudad de la invasión inglesa en 1807; (2) Derecha: la iglesia hoy (3)

Descanso eterno en las Iglesias

En la iglesia San Juan Bautista descansan los restos de don Pedro Melo de Portugal y Villena, quinto virrey del Plata, muerto en Montevideo hacia 1797 y trasladado a este reposo eterno por expresa voluntad. Además, bajo el coro de esta iglesia existe una cripta que albergó los cuerpos de doscientas setenta monjas clarisas.

En la iglesia de San Francisco y su respectiva capilla de San Roque funcionaron hasta 1882 sendos enterratorios. A la entrada del templo están los restos de fray Luis Bolaños, misionero del litoral; también de los frailes Gabriel y Juan Arregui, hermanos y obispos franciscanos, promotores de la construcción de este templo y fray Argañaraz. Bajo el altar funcionó una cripta a la que se accede por el desplazamiento de una placa de mármol. Allí todavía reposa el doctor Mariano Acosta ‑gobernador de Buenos Aires y vicepresidente de Nicolás Avellaneda entre 1874 y 1880 junto a su esposa María Remedios de Oromi Escalada, sobrina de la esposa del general San Martín.

Iglesia San Juan Bautista - 1880

Iglesia San Juan Bautista – 1880

Una placa recuerda a la esposa del Virrey del Pino ‑la llamada “Virreina vieja”, suegra de Bernardino Rivadavia. Se conserva además el hermoso ataúd que albergara a Fray Luis Bolaños, traído de España por el capitán Maldonado. El camposanto que perteneció a esta iglesia se encontraba a sus espaldas, donde estaba el pasaje 5 de Julio, hoy también desaparecido. Todo a escasos metros de la actual Casa Rosada.

En Santo Domingo descansa en altar propio don Juan Antonio Lezica y Osamiz, acaudalado comerciante que colaboró con su primo Juan José de Lezica y Torrezuri, en la construcción de este templo (don Juan José tuvo menos suerte, ya que murió y fue enterrado en Luján, donde habría sido confinado por razones políticas: “No me voy, que me lleven”, dijo irónicamente al ser conducido a su reclusión). También dentro del templo están los restos de los padres del general Belgrano, por las generosas contribuciones con las que habían favorecido esa iglesia. También debería estar aquí don Martín de Alzaga, por mérito y piadosa caridad, empañada a último momento por su ejecución en la Plaza de Mayo, circunstancia que le impidió ser sepultado en el templo por el que tanto había hecho (sin embargo, paradójicamente, una placa lo recuerda al lado del general Zapiola, de conocida militancia masónica). Los restos de Alzaga fueron hallados en el patio de la iglesia de San Miguel y trasladados a la bóveda familiar en la Recoleta para reencontrarse con su esposa e hijas, que no volvieron a salir de su hogar después del ajusticiamiento de su padre hasta que la muerte las condujo a esa cripta ([1]). El general Antonio González Balcarce, vencedor de Suipacha, yace en este templo, al igual que el general Hilarión de la Quintana, tío de Remedios Escalada. El último en ser aquí enterrado fue José Nevares Trespalacios, hijo de Alejo Nevares, ambos celosos defensores de la fe de sus mayores.

Iglesia del convento Santo Domingo a travéz del tiempo

Iglesia del convento Santo Domingo a travéz del tiempo

Es en la iglesia del Pilar, donde Martín Altolaguirre ocupa un lugar de privilegio, custodiado por las reliquias de tantos santos asegurándose un espacio en los cielos, al igual que su hermano, fray Francisco, enterrado bajo el Altar Mayor. Una placa bajo el altar de la virgen del Carmen dice que la “Virreina Vieja” se encuentra aquí enterrada. En realidad su cuerpo momificado se conservó en la cripta de San Francisco, hasta el incendio del templo en 1955; después fue trasladado a su presente emplazamiento. Con menor prosapia, pero más próximos a nuestra historia, están enterrados aquí el doctor Miguel O’Gorman (fundador del Protomedicato y tío abuelo de Camila), el tío de Bernardino Rivadavia y el primero de los Yrigoyen, además de la madre del general Juan Lavalle, casi a la entrada de la Basílica.

Extracto: Morir en Buenos Aires

Por: Omar Lopez Mato

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